
Si te apetece probar algo diferente y salir de los postres de siempre, el shrikhand es una joya de la gastronomía del oeste de la India que te va a flipar. Se trata de una crema densa y dulce que se suele servir en momentos especiales, como las celebraciones familiares o durante el Diwali, la fiesta de las luces, aportando un toque exótico y refrescante a la mesa.
Lo que hace especial a este plato es su textura, ya que no es un yogur corriente, sino que se basa en el proceso de eliminar el suero para obtener una consistencia mucho más firme. Esta técnica, que recuerda a preparaciones como el labneh del Medio Oriente o el hangop neerlandés, permite que el resultado sea una cuajada cremosa y sedosa que absorbe de maravilla los aromas de las especias.
La base fundamental: el Yogur Colado o Chakka
Antes de llegar al postre final, es imprescindible preparar lo que en la India llaman chakka. Este proceso consiste en drenar el yogur para concentrarlo. Para conseguir la mejor calidad, lo ideal es utilizar un yogur griego natural, ya que al ser más denso y rico en grasa, el resultado es mucho más untuoso y tarda menos tiempo en colarse.
Para lograrlo, se coloca el yogur dentro de una gasa fina o un paño limpio, que a su vez se sitúa sobre un colador y un recipiente donde caiga el suero. Es fundamental dejarlo reposar en la nevera durante un tiempo considerable, idealmente toda la noche, para que pierda aproximadamente la mitad de su peso. Sabrás que está listo cuando la masa mantenga la forma de la tela al abrir el envoltorio.

Ingredientes y aromatización clásica
La receta tradicional se apoya en unos pocos ingredientes pero con un sabor muy potente. Necesitarás azúcar glas (que se disuelve mejor y evita grumos), semillas de cardamomo recién machacadas y hebras de azafrán. El azafrán es el que le otorga ese color dorado tan característico y un aroma sofisticado que lo eleva a otro nivel.
Para que el sabor sea homogéneo, es recomendable infusionar el azafrán en un poco de leche templada o agua caliente antes de añadirlo a la mezcla. En cuanto al cardamomo, es vital usar solo las semillas interiores trituradas en un mortero, evitando la vaina exterior para que el sabor sea limpio y potente.
Paso a paso para una textura perfecta
Una vez que tenemos la cuajada firme, el siguiente paso es trabajarla para eliminar cualquier rastro de grumos. Si quieres que quede profesional, puedes pasar la masa por un tamiz o usar una batidora hasta que la crema esté completamente suelta y ligera. Luego, se incorpora el azúcar glas y las especias ya preparadas.
- Bate la cuajada hasta que esté cremosa.
- Añade el azúcar glas tamizado y el polvo de cardamomo.
- Vierte la infusión de azafrán y mezcla hasta lograr un color uniforme.
- Deja reposar la mezcla en el frío al menos una hora para que los sabores se asienten.
Para darle el toque final, se suele decorar con frutos secos tostados, como pistachos o almendras laminadas, e incluso un poco de coco rallado. Esto no solo aporta un contraste visual atractivo, sino que añade un toque crujiente que rompe con la suavidad del lácteo.
Variantes y acompañamientos tradicionales
Aunque la versión de azafrán es la más emblemática, existen muchas otras formas de disfrutarlo. Una de las más queridas es la aamrass shrikhand, donde se añade puré de mango fresco, creando una combinación tropical irresistible. Dependiendo de la región, algunos prefieren hacer el postre más o menos dulce según su gusto personal.
En cuanto a cómo comerlo, la experiencia completa se consigue acompañándolo con puri, que es un pan frito que se infla como un globo. La magia reside en mojar el pan caliente y crujiente directamente en la crema fría, creando un contraste de temperaturas y texturas que es sencillamente espectacular.
Este manjar es el resultado de combinar la técnica del drenado del yogur con el uso magistral de especias como el cardamomo y el azafrán, transformando un ingrediente sencillo en una crema sofisticada que se puede disfrutar sola o con pan frito, siendo una opción refrescante y versátil ideal para cualquier celebración.