Los bosques desempeñan un papel fundamental en el equilibrio ecológico del planeta. Además de albergar una enorme biodiversidad, ayudan a regular el clima, purifican el aire y protegen los suelos frente a la erosión. En las últimas décadas, la deforestación ha puesto en riesgo muchos de estos ecosistemas, por lo que cada vez son más importantes las iniciativas de conservación y reforestación para garantizar su futuro.